¡Mi práctica hoy fue un poco áspera! Pero al menos
pude terminar toda la pieza musical, el baterista todavía no se acostumbra a mi
estilo ¡yo no me acostumbro a la fotocopiadora!
¡Todo lo tengo que hacer a mano! Si aprendiera a usar la maquina, eso me dejaría
tener más tiempo para practicar en lugar de escribir mis notas una y otra vez cada
vez que cambio de baterista.
¡Como deseo tener más tiempo para hacer estas cosas! Siempre quiero tener más y más tiempo para preparar, pero ¿sabes? Creo que muy adentro de mí yo sé que todo saldrá adelante porque cuando me siento contra la espada y la pared siempre me enfrento a esto con valentía y ¡siempre tengo resultados excelentes! Quizás inconscientemente yo me doy estos retos porque sé que mi mejor trabajo es cuando me enfrento a estas situaciones.
Estoy ansioso de practicar más con él, tiene un estilo excelente y complementa mucho mis arreglos con el piano.
Ha pasado un
largo tiempo de que no te escribo uno de mis cuentos hemos tenido problemas para
encontrarnos en línea y contarnos nuestros hechos pasados, presentes y bueno, también
nuestros sueños futuros.
Así que hoy déjame cerrar un poco este hueco entre
nuestras historias.
Mi viaje a las Islas Caimán fue
muy divertido, como fui solo no tenía un compañero quien se metiera conmigo
para bucear. Los maestros buceadores en
el barco se encargaron de buscarme una pareja.
La primera mitad de la semana buceé con un chico de San Diego y su
compañera buceadora que era de Denver un hombre y una mujer, ellos eran
solamente compañeros buceadores ¡nada de romance! Ellos han nadado por todo el
mundo y se llevan muy bien. Cuando su
vacación terminó pues, me encontré con otra pareja dos hombres un americano y
un inglés, Felix y Hank. Desde el principio vimos que nos íbamos a llevar muy
bien en estas vacaciones.
Todos en el barco nos conocían, después de un poco tiempo, nosotros llegamos a ser los tres mosqueteros en este barco que tenía de una pequeña tripulación y veinte buceadores en total. Jugando bromas, conversando amistosamente con todos pasábamos los días además de hacer el buceo, bueno, todas las tardes los tres nos sentábamos alrededor de la piscina del hotel una tarde una pareja de chicos jóvenes se unió a nuestro grupo y a sus conversaciones. Yo tuve una gran sorpresa porque en realidad solo porque yo sé donde tú estabas, hubiese podido jurar que Diana la chica ¡eras tú!, ¡por un momento llegué a pensar que ella era tu gemela. ¡El choque fue tan grande que no pude dejar de mirarla!
Todos en el barco nos conocían, después de un poco tiempo, nosotros llegamos a ser los tres mosqueteros en este barco que tenía de una pequeña tripulación y veinte buceadores en total. Jugando bromas, conversando amistosamente con todos pasábamos los días además de hacer el buceo, bueno, todas las tardes los tres nos sentábamos alrededor de la piscina del hotel una tarde una pareja de chicos jóvenes se unió a nuestro grupo y a sus conversaciones. Yo tuve una gran sorpresa porque en realidad solo porque yo sé donde tú estabas, hubiese podido jurar que Diana la chica ¡eras tú!, ¡por un momento llegué a pensar que ella era tu gemela. ¡El choque fue tan grande que no pude dejar de mirarla!
Ella y su marido eran dentistas, ellos provenían de Arizona, también noté que Felix lo mismo que yo no pudo quitar sus ojos de ella. ¡Espero que no nos hayan considerado unos perversos!
Bueno, cuando ellos dejaron nuestra mesa y se dirigieron
a su habitación, Felix me preguntó si habíamos notado que bella era la chica; que
ella le recordaba a su novia de un día.
Bueno que más puedo decir que ese día me quede muy sorprendido de
cuantas coincidencias un día puede tener, cuantas más almas y caras gemelas uno
puede encontrar y al escuchar las historias de sus amores y de sus
experiencias, estos hombres mis nuevos amigos me ayudaron a pasar un
tiempo que al no estar tu aquí conmigo,
pues hicieron olvidar la nostalgia de tu ausencia y esta no fue tan
grande.
Yo aprecié mucho su amistad y confianza. ¿Sabes? Me di
cuenta que muchas veces las circunstancias que pasamos en la vida no
necesariamente son circunstancias únicas para una persona, que a veces
especialmente al confiar en otras personas y platicar, compartimos lo que nos
pasa uno se da cuenta que hay en el mundo tantos malos síntomas pero también
hay maneras de buscar apoyo. Esa noche
yo encontré esto con dos extraños quienes al confiar en mí sus historias me ayudaron
mucho a aceptar lo que tú representas para mí.
Yo atesoro nuestro amor, tú sin duda eres la joya más importante de ese
tesoro, y de saber que eres mía pues me llena mucho de ilusión, esperanza y fe.
Una mañana Félix, Hank y Yo, fuimos a bucear y como
siempre con la confianza establecida entre nosotros entramos al mar con
certeza, al bucear cerca de la pared de un cañón lleno de coral, Félix me pidió
que yo les dirigiera esta vez. Pues,
acepté y continúe buceando, la corriente me llevo a la entrada de una pequeña
caverna, a mi parecer se veía invitadora y pensé que al final podría llevarme a
una salida, con la esperanza de esto entré a esta pequeña caverna. Y ahí
todo estaba tan obscuro, negro, ninguna luz y aunque yo sabía que tenía una
antorcha conmigo decidí no usarla y continúe nadando.
Tan pronto cuanto giré en una esquina la caverna podía
distinguirse más y más, aproximadamente como a unos 30 pies de distancia podía
ver como el color azul invitaba a seguir hacia adelante. Este color mostraba
que había un claro, una entrada. Subí
para llegar a esta entrada y al arribar note que el hueco solo podía muy
apretadamente acceder el paso a alguien pequeño; no prestando mucha atención a esto continúe y
con my estómago en la arena y my tanque de oxigeno atascado un poquito en la
pared de la caverna, continué tratando de entrar. Creo que la curiosidad de
mirar que había dentro me hizo perder toda razón de los peligros presentes.
Y continúe deslizándome para conquistar y pasar, tan pronto que pude liberarme de
esta pared y mire hacia arriba a seis pulgadas de mi cara y mi mascara de bucear,
¡Ahí estaba! La más grande tortuga marina que yo he visto en mi vida, alzando
mi mano para tocarla y poder darme cuenta que esta criatura era real, mis dedos
acariciaron de este ser su concha rozándola
al nadar ella, pasando y alejándose de mi hacia la entrada de la caverna. Creo que yo fui un intruso al entrar a su
hogar y despertándola, al pensar en esto me sentí un poco mal pero el mirar
esta increíble criatura fue una experiencia fantástica de mi vida. Ella a pesar
de haber interrumpido yo su descanso me
dejo acariciarla. Minutos más tarde la ví
desaparecer. Hank quien me siguió y miró toda esta escena con admiración, el
también fue transportado a un lugar de inspiración, una inspiración que estos
animales nos dan, ¡tan serenos!, ¡tan bellos! Estos animales nos hacen ver lo
agradecidos que debemos de estar de vivir en un mundo como el nuestro que nos
da oportunidades como estas "¡Hey,
es Puggy!” Sin bromear, este fue mi primer pensamiento al verla, recordé a mi
pequeño animal, mi mascota preferida de una infancia muy lejana.
Este encuentro me dejo una grande sonrisa que sigue
apareciendo una y otra vez al recordar y sobre todo al contarte esta historia. Esta
semana en esta Isla, ha sido un verdadero encuentro de emociones y validaciones
para mí.
Yo dejé la Isla despidiéndome de Felix y Hank y muy
agradecido de haberlos conocido. Como dije; el mundo está lleno de estas
historias y a pesar de sus males tenemos que pensar en lo que nos llevará a
encontrar un poco de felicidad y alcanzarlo y cerrarlo en nuestras manos. Esta
imagen para mí representó esto. Una validación de mi ilusión, mi esperanza y mi
fe.

No comments:
Post a Comment