Rosie la’ Ix
kan lol ‘
Su pelo era
corto y ella era tan delgada sus ojos
grandes y castaños adornaban su cara redonda y dulce y allí siempre
predominante la sonrisa más grande que ha sido creada. Cuando Rosie sonríe el mundo se contagia de
su alegría y dulzura es un don que hasta hoy en día ella no ha perdido.
Rosie tenía
5 años cuando su padre la abandono, ella nunca ha querido recordar ese día, y
lo ha puesto en una de sus cajas guardadas al olvido. Ella sigue teniendo pesadillas de mirar a su padre poner sus
pobres ropas en un costal, un par de pantalones, un par de sandalias.
Cuanto se
tardo en poner estas prendas sin valor, Rosie sabe que él solo se estaba dando
tiempo para retener en su memoria los recuerdos que planeaba dejar atrás. Sus
tres pequeñas hijas quienes le
necesitaban tanto pero que él ya había decidido abandonar.
Rosie miro como suavemente acaricio a Lupita
quien estaba profundamente dormida un bebe de cuatro años, el hambre una vez más derroto su energía, lo mismo que
con Irma el bebe de tres meses, tener hambre siempre te deja cansada y es mejor
dormir para no sentirla. Ella miro a su
padre hacer la señal de la cruz en la frente de Irma y de pronto se detuvo quizás
sintiéndose un hipócrita, levantándose y listo para salir miro a Rosie.
Ella sintió
esos ojos de color verde cristalino que
ella adoraba mirar y verse en ellos, como si ella fuese una hada saltaba para
que ellos la siguieran, en ellos miro tanta alegría y amor pero esta vez los
ojos de su padre parecían más grises y miro por primera vez llenarse de
lagrimas ‘We’neé Rosie” le dijo “uzben Rosie” A dormir Rosie, Cuidate Rosie’ Su padre solo hablaba un poquito de la lengua
Maya, sus familia nunca se mezclo con la raza de los indios Maya. La familia de la madre de Rosie venía de un linaje
español también, pero algunas de las tías de ella se casaron con indios Maya;
esto era mal visto y al mezclarse con la sangre india ellos empezaron a ser
considerados de una clase un poco más baja, perdiendo así el apoyo de los que sentían
de “sangre pura”.
¿Porque su
padre estaba recogiendo sus pertenencias? ¿Porque su madre estaba en un rincón
llorando lagrimas silenciosas? su cara áspera, las lagrimas al salir hacían que
su piel fuese más dura dejando una mirada tan severa. ‘¿Tu'x ka binex papá? ¿A dónde vas Papa?”Rosie pregunto, y el silencio le respondió, ella
quiso abrazarlo pero sus bracitos solo atraparon al vacio.
El dio una última mirada a la casucha
y al salir de ella no miro atrás nunca más, el sabia de hacerlo no le quedarían
fuerzas de abandonar a sus hijas, quienes él sabía muy bien que sufrirían, ya lo
tenía decidido y con prisa un paso tras otro se alejo de la vida de sus hijas,
su mujer y sobre todo de Rosie su flor.
El amanecer vino muy rápido, su madre le pellizco y le dio una
pequeña taza de ‘atole’ el cual la calentó un poquito. Rosie después
de su pequeño desayuno, se levanto se vistió y puso su ‘rebozo’ y salió afuera a recoger ‘leña’ para la foguera y así empezar a cocinar , muy pronto su tía
“ La cieguita” la vendría a buscar para así las dos ir a la estación de trenes
donde los vagones que transportan los granos ya habrían dejado la estación y al
moverse entonces ellas podrían recoger del suelo los restos de esos granos que
cayeron de los sacos y después de llenar sus bolsitas con los pocos granos que recogían
, se dirigían a visitar a personas quienes les daban limosnas. Rosie al caminar y recoger la leña sentía
como la humedad del césped le mojaba los pies descalzos.
Siempre
muy curiosa se inclino para ver de cerca como las hojas que parecían agujas
verdes atrapaban los pequeños rayos del sol que apenas empezaba a levantarse y
mirar en las gotas del roció las chispas
reflejadas que a veces también parecían
formar mini arcoíris, y con la maravilla de su imaginación, transportarse a ese
mundo mágico dentro de la gota de roció.
Su
madre con un patada en su trasero la trajo bruscamente de vuelta a la tierra,
sus sueños muy pequeños se veían tan lejanos y otra vez ella al regresar a su
realidad sintió el apretón a su corazoncito que al ser tan pequeño esa sensación
le hacía sentir un vacio muy grande y ella no sabía porque, a Rosie no le
gustaba su realidad pero su valentía salía muy rápido a defenderla y ella tenía
que acostumbrar a su corazón a no doler tanto, su vida no iba a cambiar pronto
y ella acepto esto.
Los días de Rosie siempre eran muy ocupados, después de ayudar a su tía,
cuidar de sus hermanitas a quienes ella amaba tanto y que las pequeñas correspondían
con el mismo amor porque veían a su hermana
como a la mamá. Uno siempre veía
a Rosie haciendo ‘hezmek’ a su
hermanita Irma y Lupita, ellas eran sus ‘Dziritzes’(hijas) ‘co´ox xipá’ la escuchabas
decir ‘Vámonos’ Rosie decía esto una
vez, dos veces al preparar la poca comida que iban a tener ese día. Aun con la tierna edad de cinco años, Rosie
era una increible organizadora, cuidaba de las niñas y preparaba la comida y
las ‘tortillas’ que ella llevaba a los trabajadores de la
estación que eran los clientes de su madre.
Además de cocinar para otros ella también lavaba ropa ajena y planchaba.
Cuando su día
se terminaba Rosie estaba siempre muy cansada, los fines de semana eran muy
atareados también, su tía no la venia a buscar y su madre no tenía mucho
trabajo los fines de semana así que otra de las tareas de Rosie era de ‘urdir’ hamacas. Era muy aburrido así que para divertirse un
poco ella cantaba, al recorrer una y otra vez el camino circular de los‘bastilleros’ sus cuentos donde la
protagonistas las ‘xipas bonitas’ y caballeros quienes las rescatarían.
A pesar de
vivir una vida como un pájaro con las alas rotas, Rosie siempre miraba hacia el
futuro con optimismo, aferrada a sus sueños nunca veía mal en las personas y
sus sueños siempre la llenaban de color. Sabía que sin sus sueños se sentiría
muy sola así que siempre soñó.
Ella urdió muchísimas hamacas siempre cantando
siempre sonriendo y con un orgullo, optimismo y valentía muy grande. Creando paneles
y diseños diferentes, sus hamacas siempre tenían colores diferentes y diseños
diferentes. Ella al igual que los Indios del norte de América capturaba en su
tejido todas las buenas emociones en sus hamacas y deseaba que la persona quien
tendiera su cuerpo en la hamaca soñara
los sueños de amor y descansaría. Deseaba que las redes mantendrían a los males
afuera y que estos no formarían parte de sus vidas.
La vida de
Rosie ha sido muy complicada y ella ha sufrido muchos malos tratos, pobreza y
perdidas horribles en su familia, ella ha enterrado a uno de sus hijos que murió
muy joven, pero a pesar de todo yo nunca la he escuchado quejarse o maldecir su
suerte.
Cuando ella urde sus hamacas lo hace con alegría,
yo he sido testigo de esto, cuando era joven me encantaba tenderme en el suelo
muy fresco de ladrillos y escuchar a mi madre cantar algunas veces canciones en
español otras veces mezcladas con Maya, nunca la vi enojada o seria cuando tejía
sus hamacas.
Una tarde,
cuando estaba yo de visita, un señor llamo a la puerta, yo abrí y el pregunto
“¿se encuentra Rosie en casa?” Ya hacía mucho tiempo desde que yo había
escuchado a alguien llamar a mi madre Rosie mi padre era la única persona quien la llamaba
así, la gente generalmente la llamaba ‘Doña
Rosita’ o Doña
Rosa’ Un poco confundida fui a donde
mi madre se encontraba haciendo la limpieza, ¡ella nunca termina de hacer cosas
en casa! Le dije que alguien la buscaba y ella se dirigió hacia la puerta, al
llegar el hombre le dijo ‘Bix a belex dziritz?’ y ella respondio ‘Maloob, Yum botic papá’ Fue entonces cuando note los ojos verdes, él
se veía un poco más bajo de como mi madre le había descrito.
El hombre en sus ochentas era el padre que la había
abandonado muchos años atrás, él regreso para despedirse de hija apropiadamente
en una visita muy breve con solo tiempo para un abrazo, un beso. Mi madre sonriendo no llorando y con una paz increíble
reflejada en su cara me presento a mi abuelo. Después de aceptar un abrazo de
mi y un beso de mi hija su transporte llego a recogerle, una vez más hablo a mi
madre en esa lengua que nos define e identifica mucho y le dijo ‘uzben Rosie mi Ix kan lol” Cuidate Rosie mi flor’
Esa tarde
mi madre empezó una nueva hamaca para regalarme, para que yo al regresar a
Inglaterra llevara conmigo la memoria de esa tarde de verano cuando conocí a mi
abuelo por primera vez y cuando el sueño más grande de Rosie se hizo realidad!
Ella
cantando como siempre. Todo en el mundo está unido, estrellas al conectarse
forman constelaciones que a su vez al mirarlas y admirar su belleza nos hacen soñar. Las letras solas no significan mucho pero al
unirse forman palabras y con palabras nos comunicamos. Los seres humanos tenemos la capacidad de
soñar y amar, la vida nos da amor, el amor nos da felicidad y al sentir todo
esto sabemos que existimos. Mi madre
siempre ha dejado a Rosie existir en ella y a su vez ella mi madre ha
transferido a Rosie en cada uno de su hijos, y esta historia se la cuento a mi
hija acostadas las dos en la hamaca que mi madre tejió y la que nos hace soñar
y al mecer con el vaivén siempre miramos a Rosie con los pies descalzos,
corriendo y jugando, atrapando a grillos y admirando a las mariposas que con
alas de multicolor hacen que ella sonría con la sonrisa que contagia de dulzura
y felicidad. La sonrisa de Rosie the’ Ix
kan lol .

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